SEXTING
SEXTING
Su nombre es un acrónimo de 'sex' o sexo y
'texting' o escribir mensajes. Consiste en enviar mensajes, fotos o vídeos de
contenido erótico y sexual personal a través del móvil
mediante aplicaciones de mensajería instantánea o redes sociales, correos
electrónicos u otro tipo de herramienta de comunicación.
Habitualmente se suele realizar de manera íntima,
entre dos personas, aunque pueda llegar a manos de muchos otros usuarios si no
se respeta esa intimidad. Lo que por desgracia es bastante habitual. De ahí su
mala fama, a pesar de ser una de las prácticas más comunes en la
actualidad para 'subir grados' tras conocer a alguien en una app de
contactos, por ejemplo, o bien para 'calentarse' en pareja y
mantener relaciones sexuales cuando la distancia lo impide o, simplemente, por
placer o para escapar de la rutina.
Puede ser, por tanto, una práctica sexual en sí
misma, sin necesidad de verse en persona después, o servir como calentamiento
previo a una 'quedada'.
Pero lo que tendría que ser un juego erótico y algo
placentero, podría convertirse en un verdadero drama si no consideramos los
riesgos a los que nos exponemos. El comando británico de explotación infantil y
protección en línea CEOP, afirma
que "existen miles horas de grabación de webcams de chicas británicas
publicadas en webs de pornografía infantil", un mensaje alarmante pero
realista que nos ayuda a ser conscientes del uso fraudulento del 'sexting' y
las tecnologías.
Conocer estos riesgos nos ayuda si queremos
realizar esta práctica, y de
ser así, con quién, cómo y cuando hacerlo. Al igual que a tomar medidas, sobre
todo, en relación a los más pequeños.
La cara divertida del 'sexting'
Como practicante, la 'sexblogger' Gwen de "Mamá,
no leas..." afirma que el 'sexting' ha de vivirse como cada uno desee, sin
exigencias propias ni ajenas. Por supuesto, es mayor de edad y sostiene que
"tiene que ser consensuado por ambas partes y ver si fluye de manera que
apetezca jugar o no".
Ella lo utiliza para conocer a nivel erótico a la
persona como previo a una cita sexual, siendo una herramienta mucho más divertida que
simplemente preguntar "¿qué te gusta?", y mucho más fiable. "Ves
el estilo, cómo se comunica y relaciona contigo. Además se aprecia si podría
haber 'feeling' o no en persona", comenta.
Lo hace buscando el placer y desde la libertad,
pero con cabeza, por eso toma medidas. Aunque reconozca que seguro al 100%,
como tal, no lo es, si queremos jugar, recomienda no mostrar nunca lo que no se
desee, aunque lo pidan. Por tanto apuesta por lo erótico, menos
comprometido, que por lo explícito y genital.Mostrar la cara también
implica un riesgo, pues nunca sabes si lo enviará a un grupo de amigos quienes,
a su vez, lo compartirán, y corra como la pólvora.
Pero no todas las personas pueden contar de manera
divertida lo que les sucedió pues incluso el 'sexting' en pareja
puede salir mal ya que los y las ex no siempre respetan las fotos eróticas y
sexuales de las personas que tanto quisieron, sobre todo si fueron
ellos los dejados.
Y es que a veces el novio "te sale rana",
que diría mi abuela. Pero no por eso vamos a dejar de ligar, disfrutar o
conocer gente.
La cuestión es que aquí entran en juego las nuevas
tecnologías y, lo que antes era la "comidilla" del barrio, como
mucho, si no tienes cuidado, ahora puedes estar siendo portada de una página
para adultos, y no precisamente erótica, sin tu consentimiento. Pero, ¿quién no
ha tonteado alguna vez por el móvil?
La cara más oscura del 'sexting'
Esto es lo que hacen muchos adolescentes, tontear y
"pedir de salir" que se decía en mi época, pero ahora tienen móviles
con acceso a Internet desde los 10 años, si no antes, en un ordenador sin
control parental. Pero también pueden desear hacer 'sexting', como saben que lo
hacen los mayores, sin saber que podrían ser víctimas de otras personas que,
con malas intenciones, les capten y consigan que lo hagan sin querer.
Estamos hablando del 'grooming' que consiste en establecer
lazos de amistad con un niño o niña, de manera deliberada por parte de un
adulto, para obtener satisfacción sexual mediante el envío de imágenes
eróticas o pornográficas del menor, solicitando estas, o incluso como medio y
preparación a un encuentro sexual posterior. Efectivamente, se refiere a la
pederastia y supone un grave problema sobre la seguridad de los menores en
Internet.
En este sentido la información y educación sexual
preventiva es fundamental, más aún si los menores tienen acceso a móviles,
'tablets' u ordenadores.
Pero aunque sea el mayor peligro, no solo los niños
y adolescentes pueden ser víctimas del mal uso digital. La 'sextorsión' o chantaje sexual aparece en todas la edades y se
combate sin duda con menos herramientas y más miedos entre los menos maduros
emocionalmente. Los delincuentes que lo realizan juegan con la
vergüenza y la culpa para extorsionar y conseguir que la persona realice lo que
su 'sextorsionador' le pida, a cambio de no contar nada de lo sucedido. Lo cual
tampoco suele respetarse, pues la palabra de un chantajista tiene cero valor,
lógicamente. Esta sería una práctica de 'cyberbullying' o ciberacoso, por
tanto.
Evidentemente, lo ideal es no entrar en ningún
juego que no deseemos y concienciar a los menores a que no lo hagan aunque
pudieran desearlo, pues detrás de esa persona que se presenta como un menor
también, podría haber un adulto muy dañino o ciberacosador.
Pero incido en que hacer 'sexting' no es malo en
sí, sino el mal uso de este. Por esto mismo Gwen, nuestra 'sexblogger',
destaca también que hay que diferenciarlo de otras muchas prácticas, como el
exhibicionismo, por ejemplo, pues "el 'sexting' es un juego compartido y
disfrutado por las partes implicadas y la comunicación sería fundamental",
por tanto. Así pues, que alguien te envíe una foto de sus genitales
deliberadamente, sin haber entrado en ese juego previamente, por ejemplo en un
privado de tus redes sociales, no sólo puede ser una invasión de la intimidad,
sino que podría considerarse acoso sexual o violación de los derechos sexuales.
Por tanto, cualquier caso de ciberacoso es denunciable y no sólo tendríamos
que hacerlo a través de la plataforma en cuestión, sino que debemos hacérselo
saber a las autoridades pertinentes, como a la Brigada Central de Investigación Tecnológica o BIT de la Policía Nacional
(091), quien se encargará de investigar y perseguirá a los delincuentes.
Algunas personas hasta convierten en arte
reivindicativo el ciberacoso, como hizo la activista Whitney
Bell, que
tuvo una idea genial creando una exposición con todas las fotos de los penes
que le habían enviado sin consentimiento por su parte, para concienciar sobre
el acoso que vivimos la mujeres cada día.
Puede también, que no te moleste recibir estas
fotos, lo mires y pases, sin más, e incluso te agrade recibirlo, en ese caso tú
decides.
Quizá consideres que no colaboras a que este uso
fraudulento del 'sexting' suceda pero, ¿estás en algún grupo en una
app de mensajería donde se envíen imágenes o fotos sexuales, sobre todo de
mujeres? Quizá sean fotos robadas de personas que confiaron en su
pareja, ligue o conocido.
No denunciar posibles delitos nos hace encubridores
del mismo. Además,
no estaría de más que lo comentases en el grupo. La educación sexual la
necesitamos todas las personas, y antes de dejar el grupo comenta que te vas
por este motivo. Quizá no lo acepten o te llamen 'cortarollos', pero lo estarás
haciendo bien.
Vivir y disfrutar nuestra sexualidad como deseemos
no es malo si se respeta a todas las personas participantes, empezando por uno
mismo.
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